domingo, 29 de abril de 2007
Cadáveres pulgosos Д
Después de tres días asfixiantes, acabó el martirio de esa agonía…el leve sueño, la imperceptible visita de Morfeo a su cuarto ayudó para estar ausente en el deceso. Fue a verlo. Estaba tranquilo. Por fin se veía en paz. Y sobre todo, ya no sufría. Se quedó vigilando su cuerpo toda la noche. En la mañana, cuando salió duchada y vestida, estaba listo el foso que recibiría su cuerpo. Lo acarició por última vez. Lo dejaron en el foso y de pronto, de entre su pelaje blanco, se asomaron unos puntos negros “mira, son las pulgas que nunca pudiste sacarle” observó a su madre “como huyen del cuerpo porque ya murió” recordó las interminables luchas con su gato por esas malditas pulgas. Tomó la cal y la echó encima “las desgraciadas llegaron con él, se van con él” y cubriendo todo con cal y tierra, la tumba quedó terminada. Su madre suspiró y la miró “cadáveres pulgosos…como los de todos…” y sin esperar respuesta de su madre, entró a casa.
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